¿Qué hacer cuando el niño no quiere comer?

Ante todo ¡No hay que perder la calma!

La pérdida de apetito en un niño pequeño se vive, muchas veces, como una amenaza a la salud. Cuando un niño está enfermo, es normal que pierda las ganas de comer, sin embargo ¿Qué sucede cuando está sano y se niega a alimentarse?

El acto de comer es una conducta que pretende cubrir tanto necesidades nutricionales como afectivas. Cuando un niño deja de comer, puede estar reflejando algunas dificultades de adaptación en su vida cotidiana.

Cuando un niño no quiere comer, los padres y cuidadores se enfrentan a algunas preocupaciones: "Si no come todo el plato, no se alimenta bien", "no come todo lo que debe", "si no come, se morirá", "si no fuera por mi insistencia, ya estaría enfermo por no comer".

Es importante diferenciar si la causa es un problema de salud o un mal hábito alimenticio. En el primer caso, los niños que no comen, tampoco juegan y lucen decaidos, a ellos hay que llevarlos a consulta médica, pero si no es así es probable que no se hayan desarrolladl adecuadamente sus hábitos alimenticios.

Las siguientes preguntas te serán muy útiles:

  1. ¿Existe orden y horarios a la hora de comer? Inculquemos a nuestros niños el hábito de comer en la mesa y en la medida de lo posible cumpliendo un horario.
  2. ¿Se han hecho consultas con el pediatra? Debemos descartar que la falta de apetito sea por enfermedad.
  3. ¿Cómo se puede valorar si la alimentación es adecuada? Puedes llevar un registro de sus comidas a lo largo de una semana y llevarla a ser evaluada por su pediatra.
  4. ¿Nos está manipulando en busca de atención? Piensa primero qué es lo que el niño quiere decirte al no querer comer.

 

Espera nuestras próximas publicaciones con algunos consejos para afrontar esta situación, que se presenta en nuestros niños.