Programas y Proyectos

PRIMERA INFANCIA

 

La mayoría de las experiencias en los niños conllevan relaciones con los padres y cuidadores.

Los recién nacidos vienen al mundo ávidos por esta interacción, ellos quieren conectarse con nosotros desde sus inicios. Es esta conexión emocional que les proporciona a ellos la confianza que necesitan para aprender. La ciencia ha comprobado que los niños que reciben amor y atención aprenden mejor. Desde los primeros momentos de la vida del niño, el amor y la atención que compartimos con ellos construye las bases para el aprendizaje en los siguientes años. Las interacciones diarias les ofrecen la comodidad y la seguridad que ayuda a promover el aprendizaje.

 

¿Por qué invertir en Primera Infancia?

El 85% del cerebro del ser humano se desarrolla entre los 0-5 años

El ser humano aprende más rápidamente en las edades de 0-3 años que en cualquier otra edad

Las intervenciones que se realizan en primera infancia son las más rentables

La primera infancia es responsabilidad compartida entre los padres, comunidades, sociedad, empresas y gobierno

En Honduras la población de niños entre las edades de 0 y 5 años representa el 28.3% de los cuales solo un 1.5% de la población infantil de 0-4 años es beneficiadas con programas educativos
El sistema educativo nacional solo contempla 1 año obligatorio de educación Preescolar
Las guarderías infantiles, hogares para niños en riesgo y centros de cuidado infantil, en su mayoría no cuentan con espacios aptos para fomentar el desarrollo

Los estudios han demostrado que lo que les sucede a los niños en los primeros años de su vida tienen un profundo impacto en sus logros futuros.

Los niños que inician la escuela sin estar listos, continúan teniendo dificultades en su vida futura; presentan un desempeño menor en pre escolar, primaria y secundaria que el resto de los niños criados en ambientes con estimulación temprana.

Los niños que son criados en ambientes donde se les brinda una adecuada educación desde sus primeros años son menos propensos a abandonar sus estudios.

Invertir en la primera infancia reduce los índices de violencia en las comunidades.